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Hemos llegado a la señal que nos indica que estamos a 1.391 metros sobre el nivel del mar; nos encontramos en el Puerto del Pico, lugar enclavado en el parque natural de la Sierra de Gredos, en la provincia de Ávila. Es el límite natural entre el Macizo de la Siera de Gredos y el Macizo Oriental. Divisoria entre la Meseta Norte y la Meseta Sur; entre la cuenca del Alberche y la del Tiétar. Espectacular mirador a los cuatro puntos cardinales. Al Este el pico del Torozo (2.026 m.), comienzo del Macizo Oriental. Al Oeste, aparecen algunas de las cumbres del Macizo Central de la Sierra de Gredos, como La Mira. Al Norte la cuenca del Alberche, con el telón de fondo de las Sierras de la Paramera y la Serrota, al sur, se sitúa el Barranco de las Cinco Villas, abierto hacia el Valle del Tiétar.
Nos encontramos a tiro de piedras de tierras de Toledo y Cáceres. Estamos en plena Sierra de Gredos. Es agosto, aunque en este paraje de inmensa belleza, no da la sensación que estemos en verano. La brisa fresca de Gredos es caricia, la fragancia a pino es sensación de naturaleza en estado puro y todo cuanto nos rodea es mezcla de paisajes que conforman un multicolor mosaico. Desde el piso de la encima, mas bajo, hasta el de los prados de las cumbres, en lo alto de la sierra, encontramos una gran variedad de vegetación.
Muy cerca, distinguimos la Calzada Romana que trazaron los romanos, dos siglos antes de Cristo y perteneció a una red secundaria que cruzaba la Sierra de Gredos y se ramificaba después en la provincia de Ávila. Impresionante obra que ha resistido el paso del tiempo y que con un magnifico trazado salva el importante desnivel de la vertiente meridional del citado puerto.
Comienza la sesión. Mi técnica es utilizar en todo momento la máquina en manera manual, prefiero trabajar cada fotografía, ir analizando en cada situación de luz la sensibilidad, el diafragma o la velocidad adecuadas. La tarea resulta más laboriosa y lenta, pero la pantalla de la máquina me ayuda a esculpir las luces, sombras, brillos y relieves. Disfruto con los encuadres y me encanta jugar con contraluces, picados y perspectivas elaboradas sobre la marcha. Son muchos hilos que deben ser dominados en todo momento a la perfección. La concentración deber ser la apropiada, la sincronización con la modelo debe tener una precisión matemática por un lado y anárquica por otro, ya que en arte, las ciencias exactas son inexistentes.
La modelo ha de encontrarse cómoda, relajada, sublime... como una diosa. Los silencios no deben ser ni largos, ni cortos, sencillamente los necesarios, al igual que las palabras, las precisas en cada momento.
La modelo y cuanto la rodea es arcilla que el fotógrafo va moldeando. Y después de la técnica depurada y acoplamiento entre fotógrafo y modelo, no caben más dudas, solo pasión, sentimiento, interpretación y puro arte. La modelo es actriz, si no, no hay obra; el fotógrafo artista, si no, no habrá la esencial expresión que, en fotografía de modelaje es trascendente.
Como explicara el genial Leonardo Da Vinci, en torno a la pintura: “El cerebro debe cambiar en función de las variaciones de los objetos que se presentan ante él y debe estar libre de todo cuidado (...) Sobre todo, su mente debe ser como la superficie de un espejo que recibe los diversos colores de los objetos colocados frente a él”. Estas palabras, escritas por Leonardo Da Vinci en torno a 1490, son perfectamente aplicables a la fotografía. Son formas de percepción en las que ha de situarse el artista y que, a pesar de llevar escritas más de quinientos años, y aunque en la época de Da Vinci, no existiera la fotografía, son y serán, perfectamente aplicables a la personalidad perceptiva de todo fotógrafo que, de sus instantáneas, pretenda generar arte. No hay que olvidar que el ojo, es la ventana del espíritu.
Alba Ruiz León, sonríe ante el objetivo de la cámara, su sonrisa, movimientos, mirada, delicadeza y elegancia, son expresión de sentimiento. Todo es pausado, con impecable armonía y sensualidad. En Alba no hay postizos ni forzados, ella es sensibilidad pura.
Cada modelo, es, un universo independiente, pero, en torno a mi experiencia y tras haber trabajado con Alba en diferentes ocasiones, he de manifestar que ella, supera todas las perspectivas artísticas deseables.
Alba, nacida en cataluña, es vasca de adopción y cosmopolita por vocación. Ella, es una diosa por naturaleza. Pero su irradiación celestial, no es solo ante la cámara, detrás de ella, suge con igual clarividencia, la misma mujer que se deja adorar a través de la fotografía. Topamos pues, con un talento incandescente, sublime y original.
En la bella ciudad italiana de Florencia, existía un grabado del que se desprendían las siguientes palabras: “Los reinos caen por el lujo, las ciudades se alzan por sus virtudes”. Esta frase, para mi opinión, es reflejo de la personalidad e inteligencia de una Alba Ruiz León que no solo es espectacular belleza anatómica, también es estandarte de inteligencia, sencillez, dignidad y modestia. Ella es, distinción y ejemplar emblema de virtudes que se alzan en lo alto de la cumbre.
Alba Ruiz León, es Ingeniero Industrial Superior, con especialidad en Nuevas Tecnologías de Investigación. Actualmente trabaja en la empresa alemana de Aeronautica Espacial DLR, en el departamento Fly Sistems, donde se dedica al diseño de aviones. |
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