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Leopoldo
Abadía es ingeniero industrial, nació en Zaragoza en 1933 y
ejerció durante más de 35 años como profesor de política de
empresa en la Universidad de Navarra. El profesor y escritor
Leopoldo Abadía comenzó a ser conocido no hace mucho tiempo, por
su peculiar análisis de la crisis económica actual mediante un
artículo publicado en su sitio web que recibió miles de visitas
en apenas unas semanas y que le llevó a publicar un libro
titulado: La crisis Ninja y otros misterios de la economía
actual, donde explica los pormenores de la crisis desde un
lenguaje coloquial y llano. El libro tuvo una gran acogida,
liderando las listas de ventas y continuando con el fenómeno de
Internet iniciado por el artículo y llevando al autor a aparecer
en numerosos programas televisivos e innumerables conferencias
que ha impartido dentro y fuera de nuestro país.
Leopoldo Abadía, esta casado y
es padre de 12 hijos. El fruto de su realidad personal, un
talento innato, una esencia de valores y principios hieráticos y
lo fundamental de su optimismo y claridad, le han dado una
enorme popularidad a la hora de transcribir y explicar las
razones y profundidad de la grave crisis actual: “La crisis
no es por falta de regulación sino porque ha habido una falta de
decencia importante. Es decir, esta es una crisis de decencia.
De lo económico tarde o temprano saldremos. Y el capitalismo -o
cualquier otro sistema- no es el culpable de ello. Son culpables
aquellos que han hecho inmoralidades y han tenido actitudes
indecentes”.
El profesor Abadía nos da las
claves para poder salir de la crisis a través una claridad
meridiana en la que de paso, evidencia claramente a una buena
parte de los poderes fácticos: “Salir adelante está en
nuestras manos... No esperes a que nadie te eche un cable porque
está visto que no pueden... Ni saben. Hemos entrado en la fase
de sensatez... Y me da la sensación de que eso está más
en gente como nosotros que en la clase política, financiera,
etc.” En cuanto al consumismo, sus consecuencias y las
posibles rectificaciones hacia una educación apropiada al
respecto, Abadía nos da unas pistas sólidas: “Consumir por
consumir es un bobada. Lo que dijo Zapatero a la salida del
congreso del PSOE "¡A consumir!" es una idiotez. No tengo por
qué consumir porque sí. Eso nos llevaría a otra debacle.
Simplemente hay que gastar con la cabeza”.
En cuanto a algunas de las
medidas adoptadas por el Gobierno, Abadía sigue siendo igual de
diáfano: “La situación es insostenible. El Plan E ha sido un
parche -ya se veía- que ha dado trabajo temporal a unos cuantos
que ya están en la calle otra vez. Y todo para hacer
polideportivos o arreglar el reloj de una torre. No creo que
estemos ahora para arreglar relojitos. A nivel público se tiran
centenares de millones a la basura. Y lo peor es que nos
endeudamos para eso. No estaría mal endeudarse para ayudar a la
gente y a las empresas directamente”.
Respecto a la banca y las
ayudas que el Gobierno les dio en su momento, el profesor Abadía
no puede ser más claro: “Lo que están haciendo es que las
ayudas que les ha dado el Gobierno para facilitar el crédito se
las están quedando para tapar sus agujeros e intentar vender los
miles de pisos que se han tragado por su "vida alocada". Está
bien que empiecen a pensar que igual es necesario no presumir de
beneficios inmensos en momentos como estos... Pero ojo, su
comportamiento -el de la clase financiera en general- ha sido
espeluznante”.
Pero Abadía, además de plasmar
imponentes realidades es capaz, por su puesto, de aportar
soluciones. Y lo hace, con la misma tónica de valentía y
clarividencia que en todas sus declaraciones: “Lo primero que
haría sería pedir al ministro de Economía que me dijera cuánto
dinero exacto hay en la caja. Luego, posiblemente, tomaría una
medida drástica en este país: recortaría nuestros gastos
absurdos. Es decir, eliminaría cientos de cargos de intermedios
inútiles, algún que otro ministerio... Se puede leer en La
hora de los sensatos –mi ultimo libro- porque es lo que
explico…”. “En cuanto al gobierno de ahora, lo que
debería hacer es irse. Pero me temo que lo que debería hacer la
oposición es irse también. Así que la situación política es mala
porque los políticos son muy flojitos... De ahí lo que cuento en
el libro: La teoría del Safety Car”.
Sería interminable seguir
esgrimiendo las teorías del profesor Abadía. En cualquier caso,
sobre la riqueza que aporta a través de sus teorías y
conocimientos eruditos, creo hemos dado buena cuenta a través de
este leve resumen en el que he intentado condensar lo que he
creído es más interesante. Lo demás, no estaría nada mal
examinarlo en su último libro: La hora de los sensatos. |