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ZP y el
Vaticano coinciden en que ambos tienen un problema morrocotudo.
Al día de hoy ZP, aglutina casi cinco millones de parados y el
Vaticano, un creciente problema de pederastia entre los curas.
Dispares problemas que sin embargo, nos dan explicación y buena
cuenta de los derroteros políticos, sociales e intelectuales a
que nos lleva la sociedad contemporánea.
El último caso
de escándalo dentro de la Iglesia Católica se ha producido en la
provincia de Toledo. Se trata de un sacerdote de 27 años que
llevaba menos de un año en los municipios de Noez y Totanés y
oficialmente ha sido cesado ante las "irregularidades económicas
detectadas".
Por lo visto,
además de oficiar misa y confesar a los parroquianos, el
religioso tenía unas aficiones cuanto menos incompatibles con su
compromiso con Dios. Se gastaba el dinero proveniente de los
feligreses en prostíbulos, líneas eróticas y páginas de Internet
con contenido sexual.
Y sin
pensárselo dos veces, el arzobispo de Toledo, ha cesado al cura
párroco de las localidades donde oficiaba, ya que se calcula que
podría haberse gastado unos 17.000 euros en sus vicios y
aficiones.
Ante el
acorralamiento mediático el propio cura destituido confesó
públicamente, ante lo feligreses en la misa de doce del domingo
7 de febrero, que había "sacado dinero" de las hermandades.
La cuestión es
que el curita quiso follar como dios manda y no anduvo con
chiquitas, sacó los dineros del cepillo y dispuso de los fondos
de los cofrades y ejerció a discreción y por lo que se intuye,
con toda clase de lujos una actividad sexual frenética y
lujuriosa en la que al menos, es de agradecer que no tuvo que
nada que ver con el extendido problema de pedofilia que aglutina
la Iglesia Católica.
Mientras
tanto, y saliendo de nuestras fronteras, la semana pasada se
descubría que un cura chileno pagaba entre 20.000 y 30.000 pesos
(entre 27 y 41 euros) por acostarse con niñas. Las llevaba a
moteles de localidades cercanas a la Iglesia y utilizaba un
vehículo propiedad del Obispado de Melipilla, en Chile. Se
asevera que el cura ha sido detenido acusado de haber abusado de
cinco menores a las que pagaba a cambio de sexo. Además,
supuestamente habría tenido un hijo con una de ellas. ¡Válgame
Dios!
Otros dos
obispos irlandeses se suman a los escándalos de pedofilia que
habitualmente protagoniza la Iglesia Católica y anunciaban
recientemente que presentarán su renuncia al Papa Benedicto XVI
por los desenfrenos e inmoralidades sexuales en la iglesia
irlandesa.
Al mismo
tiempo que han ido apareciendo estas noticias, la Audiencia de
Navarra ha condenado a un total de 16 meses de cárcel al ex
párroco de Barasoain por mostrar sus genitales a varios
menores a los que impartía catequesis y visualizar con ellos una
página con contenido pornográfico en Internet.
Los escándalos
en la Iglesia se suceden sin parar. Empezaron por las Misiones
en África, en los que algunos religiosos aparecieron acusados de
abusar sexualmente de cientos de monjas. Después se destapó en
los países anglosajones los primeros casos de pederastia.
Primero en el Reino Unido, en donde entre 1995 y 1999 hubo 21
sacerdotes convictos de abusos y violaciones de menores.
Después fue
Estados Unidos el siguiente país donde el escándalo tomó
proporciones gigantescas muy superiores a las del Reino Unido.
Hasta 450 denuncias se han hecho públicas sobre abusos y
violaciones de sacerdotes a niños y niñas en USA de las que no
escapan ni los mismos cardenales ni los obispos norteamericanos.
También, una serie de casos en Irlanda han llevado a 18 órdenes
religiosas a pagar indemnizaciones por valor de 112 millones de
dólares. En la muy católica Bélgica, el abad que dirigió los
coros durante la boda religiosa entre el Príncipe heredero de
Bélgica y Matilde D'Udekem está siendo investigado. En la
también católica Francia, fue un obispo ortodoxo de Niza quien
fue condenado por pederastia. En Nueva Zelanda, acaban de
aparecer a la luz pública 38 casos de abusos sexuales cometidos
por sacerdotes. Hasta en Sudáfrica el reverendo William Bantom,
alcalde de Ciudad del Cabo, tuvo que dimitir tras aceptar que
había descargado pornografía infantil de internet.
Esta visto, la
jodienda no tiene enmienda, pero tratándose de pederastia
y más en concreto de casos protagonizados al respecto por la
propia Iglesia Católica, ¡clama el cielo!
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