El cura putero de Noez y Totanés, en Toledo, lapida una fortuna en prostíbulos, líneas eróticas y webs de sexo

 

 

 

Por: Felipe Medina

 

 
 

ZP y el Vaticano coinciden en que ambos tienen un problema morrocotudo. Al día de hoy ZP, aglutina casi cinco millones de parados y el Vaticano, un creciente problema de pederastia entre los curas. Dispares problemas que sin embargo, nos dan explicación y buena cuenta de los derroteros políticos, sociales e intelectuales a que nos lleva la sociedad contemporánea.

El último caso de escándalo dentro de la Iglesia Católica se ha producido en la provincia de Toledo. Se trata de un sacerdote de 27 años que llevaba menos de un año en los municipios de Noez y Totanés y oficialmente ha sido cesado ante las "irregularidades económicas detectadas".

Por lo visto, además de oficiar misa y confesar a los parroquianos, el religioso tenía unas aficiones cuanto menos incompatibles con su compromiso con Dios. Se gastaba el dinero proveniente de los feligreses en prostíbulos, líneas eróticas y páginas de Internet con contenido sexual.

Y sin pensárselo dos veces, el arzobispo de Toledo, ha cesado al cura párroco de las localidades donde oficiaba, ya que se calcula que podría haberse gastado unos 17.000 euros en sus vicios y aficiones.

Ante el acorralamiento mediático el propio cura destituido confesó públicamente, ante lo feligreses en la misa de doce del domingo 7 de febrero, que había "sacado dinero" de las hermandades.  

La cuestión es que el curita quiso follar como dios manda y no anduvo con chiquitas, sacó los dineros del cepillo y dispuso de los fondos de los cofrades y ejerció a discreción y por lo que se intuye, con toda clase de lujos una actividad sexual frenética y lujuriosa en la que al menos, es de agradecer que no tuvo que nada que ver con el extendido problema de pedofilia que aglutina la Iglesia Católica.

Mientras tanto, y saliendo de nuestras fronteras, la semana pasada se descubría que un cura chileno pagaba entre 20.000 y 30.000 pesos (entre 27 y 41 euros) por acostarse con niñas. Las llevaba a moteles de localidades cercanas a la Iglesia y utilizaba un vehículo propiedad del Obispado de Melipilla, en Chile. Se asevera que el cura ha sido detenido acusado de haber abusado de cinco menores a las que pagaba a cambio de sexo. Además, supuestamente habría tenido un hijo con una de ellas. ¡Válgame Dios!

Otros dos obispos irlandeses se suman a los escándalos de pedofilia que habitualmente protagoniza la Iglesia Católica y anunciaban recientemente que presentarán su renuncia al Papa Benedicto XVI por los desenfrenos e inmoralidades sexuales en la iglesia irlandesa.

Al mismo tiempo que han ido apareciendo estas noticias, la Audiencia de Navarra ha condenado a un total de 16 meses de cárcel al ex párroco de Barasoain por mostrar sus genitales a varios menores a los que impartía catequesis y visualizar con ellos una página con contenido pornográfico en Internet.

Los escándalos en la Iglesia se suceden sin parar. Empezaron por las Misiones en África, en los que algunos religiosos aparecieron acusados de abusar sexualmente de cientos de monjas. Después se destapó en los países anglosajones los primeros casos de pederastia. Primero en el Reino Unido, en donde entre 1995 y 1999 hubo 21 sacerdotes convictos de abusos y violaciones de menores.

Después fue Estados Unidos el siguiente país donde el escándalo tomó proporciones gigantescas muy superiores a las del Reino Unido. Hasta 450 denuncias se han hecho públicas sobre abusos y violaciones de sacerdotes a niños y niñas en USA de las que no escapan ni los mismos cardenales ni los obispos norteamericanos.
También, una serie de casos en Irlanda han llevado a 18 órdenes religiosas a pagar indemnizaciones por valor de 112 millones de dólares. En la muy católica Bélgica, el abad que dirigió los coros durante la boda religiosa entre el Príncipe heredero de Bélgica y Matilde D'Udekem está siendo investigado. En la también católica Francia, fue un obispo ortodoxo de Niza quien fue condenado por pederastia. En Nueva Zelanda, acaban de aparecer a la luz pública 38 casos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes. Hasta en Sudáfrica el reverendo William Bantom, alcalde de Ciudad del Cabo, tuvo que dimitir tras aceptar que había descargado pornografía infantil de internet.

Esta visto, la jodienda no tiene enmienda, pero tratándose de pederastia y más en concreto de casos protagonizados al respecto por la propia Iglesia Católica, ¡clama el cielo!